Resumen: La temporalidad es uno de los principales problemas que arrastra el mercado de trabajo español desde hace varias décadas. La precarización de las condiciones laborales que ello genera ha motivado a los sucesivos gobiernos, desde finales del siglo XX, a buscar una solución a dicha problemática. La escasa eficacia de las reformas adoptadas, sin embargo, se puede apreciar en la inalterabilidad de la tasa de temporalidad. En este contexto se ha aprobado el Real Decreto-Ley 32/2021, cuyo principal fin es el fomento de la estabilidad en el empleo. A lo largo del presente trabajo analizamos los cambios introducidos por la nueva norma, especialmente desde el punto de vista del principio de causalidad, el cual se configura como un elemento esencial para lograr el objetivo expuesto.