Resumen: En el presente trabajo se trata de analizar la novedosa situación que brinda la reciente entrada en vigor de la Ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica, sin olvidar los antecedentes que han dado lugar a esta modificación. En particular, vamos a centrar nuestra atención a la figura del defensor judicial, habida cuenta la nueva virtualidad reconocida a esta en la reforma de 2022. De este modo se ha ampliado su ámbito de actuación pasando de ser una figura de apoyo meramente transitoria a una figura ocasional pero recurrente, cuando la persona con discapacidad requiera el establecimiento de medidas de apoyo con dicho carácter.