Resumen: El suministro energético basado en fuentes de combustibles fósiles es limitado. Por esta razón se han de buscar combustibles alternativos, así como probarlos para asegurarse de que la aviación militar pueda mantener su desempeño y fiabilidad. En consecuencia, este documento estudia la viabilidad del uso de combustibles alternativos en la aviación militar. El uso de nuevas fuentes de energía debe considerarse por diferentes razones como el medioambiente, la seguridad nacional, o la dependencia energética en el exterior. Se han investigado tres tipos diferentes de tecnologías alternativas para este informe: los combustibles sintéticos, los biocombustibles y las pilas de hidrógeno. Estas tres opciones se han seleccionado porque son las que tienen más visos de aunar una autonomía suficiente de vuelo, un peso reducido y plantas motrices de elevada fiabilidad y potencia, requerimientos imprescindibles para la aviación militar y en especial para las aeronaves de ala rotatoria. Con la intención de evaluar si alguna de las tres constituye una opción viable, se ha dividido el desarrollo del documento en cuatro partes. La primera explica cada tecnología en sí, y por qué resultan prometedoras para la Aviación del Ejército de Tierra. La segunda trata el nivel de madurez tecnológica en la que se encuentran cada una de las fuentes de energía. La tercera analiza el ciclo de vida de cada una de ellas por separado, teniendo en cuenta la producción, transporte y empleo de cada combustible. La última completa con información sobre los costes económicos como de seguridad nacional asociados al desarrollo de estas nuevas fuentes de combustible. La información recopilada procede de diferentes empresas y organizaciones públicas como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) entre otras. Toda esta información se compara con el estándar actual: los combustibles producidos a partir del petróleo, como el queroseno o la versión militar del mismo, el JP8 (Jet Propellant). Finalmente, este estudio muestra que, aunque haya más opciones disponibles que supongan una alternativa al petróleo, las tres que han sido elegidas son las que tienen los resultados más prometedores para su aplicación militar. La unión del sector de la aviación civil, y la aviación militar podría desarrollar una fuente de combustible alternativa que reuniese todas las características para cumplir con los requerimientos de rendimiento de los helicópteros militares, reducir la dependencia nacional en el petróleo extranjero y proteger el medioambiente, creando empleo al mismo tiempo.