Resumen: Esta tesis aborda la bioeconomía como una alternativa política y económica para promover el desarrollo sostenible, centrando su atención en la sostenibilidad social, una dimensión que ha sido históricamente subestimada en comparación con las vertientes económicas y ambientales. Con el fin de cubrir esta importante laguna en el conocimiento, la investigación se propone evaluar de manera exhaustiva los impactos sociales dentro de la bioeconomía mediante la aplicación del Análisis de Ciclo de Vida Social (ACV-S), una metodología rigurosa y ampliamente reconocida por su capacidad para evaluar de forma integral los impactos sociales a lo largo de toda la cadena de valor. Esta herramienta permite investigar si la bioeconomía, promovida como una alternativa más sostenible, es también una vía efectiva para impulsar la sostenibilidad social. El diseño metodológico de la investigación combina un enfoque mixto, estructurado en dos fases principales: una exhaustiva revisión documental y dos estudios empíricos en el sector de los biofertilizantes. La revisión literaria ofrece una crítica profunda de la aplicación del ACV-S en el contexto de la bioeconomía, sintetizando el estado actual del conocimiento y evaluando hasta qué punto ha contribuido al avance de la medición y evaluación de las transiciones hacia una sostenibilidad social. Los estudios empíricos, por su parte, se centran en el sector de los biofertilizantes, un área clave para la transición hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles. Sin embargo, a pesar de su potencial, la adopción masiva de estos productos sigue siendo limitada, lo que evidencia la necesidad de mayor investigación, así como de políticas públicas que favorezcan su implementación. Los estudios de caso aplican la metodología del ACV-S para analizar los impactos sociales en diferentes cadenas de valor dentro del sector de los biofertilizantes, tanto a nivel de producto como a nivel organizacional. Esto permite no solo evaluar la capacidad de estos modelos bioeconómicos para promover una transición sostenible, sino también identificar los desafíos sociales que se presentan en la adopción de prácticas más sostenibles en su dimensión social. Finalmente, la tesis propone recomendaciones políticas y académicas orientadas a fomentar una bioeconomía más inclusiva y socialmente equitativa. Se destaca la importancia de avanzar hacia un nuevo paradigma político, la ¿buena bioeconomía¿, que aborde la sostenibilidad social como un componente esencial de cualquier estrategia de bioeconomía. Este enfoque no solo es crucial para mejorar las políticas agroalimentarias, sino también para garantizar que la bioeconomía contribuya de manera efectiva al bienestar social, ambiental y económico de forma integrada, equitativa y armónica a nivel global.
Aportación del TFG/M a la Sostenibilidad: Poner fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible. Fomentar el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos. Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos.