Abstract: La tuberculosis continúa siendo la principal causa de muerte por un agente infeccioso en el mundo. Su elevada complejidad inmunopatológica y las limitaciones de los modelos animales para reproducir fielmente la infección humana han impulsado el desarrollo de nuevos modelos celulares in vitro. Esta revisión bibliográfica analiza los avances más recientes en los dos tipos más empleados: los modelos de granuloma y los organoides pulmonares. Los modelos de granuloma in vitro permiten estudiar en un entorno controlado la formación y evolución de los granulomas, estructuras multicelulares características de la enfermedad, siendo capaces de simular estados como la latencia bacteriana o la reactivación inducida por inmunosupresión. Los organoides, por su parte, son microtejidos tridimensionales que imitan las características estructurales y funcionales del epitelio respiratorio. Los resultados obtenidos muestran un interés científico creciente por estos modelos, especialmente por los organoides, recientemente desarrollados, mientras que los modelos de granuloma cuentan con una trayectoria más consolidada. Ambos han demostrado ser útiles para reproducir las etapas iniciales de la infección, permitiendo caracterizar la respuesta inmune o evaluar la eficacia de terapias. Sin embargo, todavía presentan ciertas limitaciones y hasta el momento no existe un único modelo que reúna todos los componentes necesarios para replicar de forma exacta la complejidad de la infección tuberculosa en el pulmón humano. En este contexto, es de suma importancia integrar estos modelos con tecnologías emergentes capaces de suplir y complementar estas carencias, como, por ejemplo, los sistemas “lung-on-a-chip”. Por otra parte, el cambio hacia el uso en los modelos de aislados clínicos de Mycobacterium tuberculosis podría ofrecer una nueva perspectiva en investigaciones futuras. En conclusión, aunque los modelos celulares actuales permiten reproducir aspectos clave de la tuberculosis, todavía no existe un sistema que abarque todas las fases de la enfermedad. El desarrollo de modelos más complejos, integrales y que puedan prolongarse durante más tiempo será esencial para avanzar hacia nuevas estrategias terapéuticas y diagnósticas más eficaces.