Resumen: La aspergilosis pulmonar asociada a COVID (CAPA) ha emergido como una complicación crítica en pacientes afectados por la enfermedad del coronavirus. Esta entidad representa un reto clínico significativo debido a su potencial letalidad y a la necesidad de un diagnóstico temprano y preciso para una gestión clínica eficaz. El diagnóstico de CAPA plantea un desafío considerable debido a la falta de especificidad en la presentación clínica y a la necesidad de pruebas específicas para confirmar la infección por Aspergillus spp. Los métodos diagnósticos tradicionales, como la detección de galactomanano, la microscopía y el cultivo fúngico, son útiles, pero pueden requerir tiempo y no siempre ofrecen resultados definitivos. Por lo tanto, se han explorado enfoques más innovadores, como la secuenciación metagenómica masiva (mNGS), el ensayo de flujo lateral (LFA) y el Karius Test, para mejorar la precisión y la rapidez del diagnóstico de CAPA. La importancia del diagnóstico rápido de CAPA radica en su impacto en la gestión clínica de pacientes con COVID, especialmente en entornos de cuidados intensivos. Un diagnóstico oportuno permite una intervención terapéutica precoz, lo que puede ser crucial para mejorar el pronóstico y reducir la mortalidad asociada a esta complicación.