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<dc:dc xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:invenio="http://invenio-software.org/elements/1.0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://www.openarchives.org/OAI/2.0/oai_dc/ http://www.openarchives.org/OAI/2.0/oai_dc.xsd"><dc:language>spa</dc:language><dc:creator>Tarantino Sánchez, Konane</dc:creator><dc:creator>Juan Esteban, Joaquina Teresa</dc:creator><dc:creator>Lorán Ayala, Susana</dc:creator><dc:title>Análisis cromatográfico de Aflatoxina M1 en muestras comerciales de queso</dc:title><dc:identifier>TAZ-TFG-2025-2357</dc:identifier><dc:description>Las aflatoxinas constituyen un tipo de micotoxinas producidas por varias especies de hongos del género Aspergillus. Estos hongos en ambientes cálidos y húmedos pueden proliferar y producir aflatoxinas en piensos y alimentos para el consumo humano. Las principales aflatoxinas son B1 (AFB1), B2 (AFB2), G1 (AFG1), G2 (AFG2) y M1 (AFM1). La AFM1 es un metabolito hidroxilado de la AFB1, que se excreta a través de las glándulas mamarias de los rumiantes, contaminando así la leche. La AFM1 es una sustancia muy estable que puede permanecer en productos lácteos como los quesos.&lt;br /&gt;Su presencia en los alimentos es preocupante ya que, las aflatoxinas además de presentar efectos hepatotóxicos, teratogénicos y mutagénicos, han sido clasificadas por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, 2012) en el grupo 1 como cancerígeno para los seres humanos. &lt;br /&gt;La abundante literatura científica sobre la presencia de aflatoxinas en alimentos, evidencia la presencia de AFM1 en leche y productos lácteos. &lt;br /&gt;En este estudio se evaluó la contaminación por aflatoxina M1 en muestras comerciales de queso procedentes de queserías artesanales de Aragón y Cataluña mediante un análisis cromatográfico de ultra alta resolución con detector fluorimétrico (UPLC-FLD). Para ello, se analizaron 40 muestras comerciales de queso, en su mayoría madurados, a partir de leche de vaca, oveja, cabra y mezcla. En el 42,5% de las muestras se detectó AFM1 en concentraciones por encima del límite de detección, siendo la concentración media de 21,80 ng/kg, sin superar en ninguno de los casos el límite máximo establecido por la legislación (50 ng/kg de leche). Estos resultados, evidencian la necesidad de incidir en las medidas preventivas y realizar estudios adicionales para conocer el comportamiento de la AFM1 durante la elaboración de productos lácteos, lo que facilitaría el establecimiento de límites máximos específicos para estos productos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;</dc:description><dc:publisher>Universidad de Zaragoza</dc:publisher><dc:date>2025</dc:date><dc:source>http://zaguan.unizar.es/record/164933</dc:source><dc:identifier>http://zaguan.unizar.es/record/164933</dc:identifier><dc:identifier>oai:zaguan.unizar.es:164933</dc:identifier></dc:dc>

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