Resumen: En la Edad Moderna el viaje se consideraba poco más que un cúmulo de males necesarios para la consecución de un fin. Los objetos de camino cumplían funciones que iban más allá de cubrir una necesidad básica o de proporcionar pequeños lujos. Estrechamente vinculados a la identidad individual, algunos objetos funcionaron como soportes emocionales, imprescindibles para sobrellevar la rutina o sobreponerse a los momentos difíciles. A través de una selección de artículos de camino del siglo XVIII, rastreados en inventarios, testamentos y colecciones, se propone una reflexión acerca de las expectativas que se depositaron en ellos, condensadas en tres ideas conductoras: recuerdo, evocación y promesa. Idioma: Español Año: 2016 Publicado en: Espacio, tiempo y forma. Serie IV, Historia moderna 29 (2016), 85-107 ISSN: 1131-768X Tipo y forma: Artículo (Versión definitiva) Área (Departamento): Área Historia del Arte (Dpto. Historia del Arte)