Resumen: La historia de Aragón, desde su origen hasta nuestros días, ha sido y es digna de estudio. Es fascinante como un Condado y posterior Reino, perdido entre los valles pirenaicos, consiguió expandirse de la forma en la que lo hizo durante la Baja Edad Media, incluso llegando a convertirse en una Corona conformada por varios reinos y con varias posesiones en el Mediterráneo. En este trabajo me dispongo a estudiar a una de sus grandes figuras, sino el mejor monarca el más belicoso y victorioso seguro, el cual así nos lo indica el sobrenombre que quedaría unido a su memoria hasta el día de hoy; Alfonso I el Batallador. Para ello es necesario analizar su figura desde sus orígenes y educación, hasta sus grandes conquistas y la consiguiente expansión del Reino de Aragón. Desde la conquista del Valle del Ebro y con Zaragoza como joya de la corona, y con mayores aspiraciones –en ocasiones poco realistas– pero siempre guiado por un sentimiento de monarca cristiano cruzado que tenía muy interiorizado, se dará forma a lo largo de este trabajo al porqué de su importancia y legado que nos dejó este monarca.