Resumen: El nacimiento prematuro representa una de las principales causas de morbimortalidad infantil a nivel mundial, especialmente en neonatos con menos de 32 semanas de gestación. En este contexto, el calostro —la primera secreción láctea producida por la madre— ha demostrado contener componentes bioactivos esenciales como inmunoglobulinas, lactoferrina, lisozima y oligosacáridos, fundamentales para el desarrollo del sistema inmune e intestinal del recién nacido. El presente trabajo consiste en una revisión bibliográfica que analiza los beneficios de la administración de calostro en recién nacidos prematuros, particularmente en la prevención de complicaciones como la enterocolitis necrotizante, la sepsis de aparición tardía y la displasia broncopulmonar. Asimismo, se estudia su impacto en la reducción de la estancia hospitalaria y de las intolerancias alimentarias. La evidencia analizada sugiere que el calostro favorece la disminución de la incidencia de ciertas enfermedades graves, mejora la tolerancia digestiva y, en algunos casos, acorta la hospitalización. No obstante, se requiere mayor investigación para establecer con firmeza su papel frente a patologías como la displasia broncopulmonar. En conclusión, el calostro se presenta como un recurso valioso, seguro y accesible para mejorar el pronóstico de los neonatos prematuros.