Abstract: Los dispositivos electrónicos se han convertido en una parte indispensable de nuestras vidas. La demanda por dispositivos de menor tamaño, mayor capacidad de almacenamiento y un rendimiento superior, impulsa la investigación y el desarrollo de alternativas innovadoras que satisfagan estas demandas. La electrónica molecular surge como una tecnología prometedora para solventar estos desafíos. Se basa en el uso de moléculas individuales o ensamblajes moleculares (o monocapas) unidos a electrodos metálicos para actuar como componentes electrónicos. La electrónica molecular ofrece la posibilidad de alcanzar niveles de miniaturización sin precedentes, además de superar las limitaciones que presentan las tecnologías actuales. En este trabajo de fin de grado se va a evaluar la viabilidad de un nuevo compuesto, que llamaremos compuesto 1, para la fabricación de monocapas con las propiedades adecuadas para su posible aplicación en electrónica molecular. Se hará uso de dos técnicas de fabricación: Langmuir-Blodgett (LB) y el autoensamblaje (SA). Igualmente, se emplearán varias técnicas de caracterización que permitirán analizar la morfología y composición de las monocapas obtenidas. Se ha demostrado que tanto la técnica de LB como la de autoensamblaje dan lugar a la formación de monocapas. Sin embargo, la técnica LB permite un control más fino de la organización de las moléculas, incluso hasta conseguir formar fibras de gran tamaño.