<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<xml>
<records>
<record>
  <contributors>
    <authors>
      <author>Sitko Sarna, Sebastian Jan </author>
      <author>Mayolas Pi, María Carmen</author>
    </authors>
  </contributors>
  <titles>
    <title/>
    <secondary-title/>
  </titles>
  <doi/>
  <pages/>
  <volume/>
  <number/>
  <keywords>
    <keyword>adolescencia</keyword>
    <keyword>fútbol</keyword>
    <keyword>bienestar psicológico </keyword>
    <keyword>salud mental </keyword>
    <keyword>calidad del sueño</keyword>
    <keyword>deporte competitivo</keyword>
  </keywords>
  <dates>
    <year>2025</year>
    <pub-dates>
      <date>2025</date>
    </pub-dates>
  </dates>
  <abstract>La adolescencia es un periodo clave de la vida caracterizado por numerosos cambios físicos, sociales y psicológicos, siendo una etapa importante en la formación de hábitos de vida y en el desarrollo del bienestar físico, mental y social. Se considera esta etapa un periodo importante para descubrir la formación de relaciones personales y tomar decisiones relacionadas con de salud. En este sentido, la actividad física juega un papel importante a la hora de influir en la calidad del sueño y la calidad de vida en esta etapa.&lt;br /&gt;El fútbol es uno de los deportes más populares a nivel mundial y representa una de las principales opciones de actividad física entre los adolescentes por su accesibilidad y atractivo social. A pesar de ello, la mayoría de los estudios se han centrado en el estudio relacionados con las lesiones, recibiendo menos atención los factores relacionados con la salud mental.&lt;br /&gt;El objetivo general de la presente Tesis Doctoral es valorar la influencia del nivel de competición en la calidad de vida y la calidad del sueño en futbolistas adolescentes, y comparar los resultados con adolescentes inactivos o que practican deporte no competitivo. Para llevarlo a cabo, completaron el cuestionario online un total de 12.459 sujetos. Se escogieron para este estudio los sujetos inactivos, los deportistas no competitivos y los jugadores de fútbol. La muestra total estuvo compuesta por 5.692 adolescentes, incluidos 3.001 chicos (edad media: 15,0 ± 1,7 años; IMC medio: 20,7 ± 3,7) y 2.691 chicas (edad media: 15,0 ± 1,7 años; IMC medio: 20,4 ± 3,3). Los participantes fueron clasificados en tres grupos: un grupo de control inactivo que no era deportista (n = 1.031), deportistas que practicaban regularmente, al menos dos días a la semana durante los últimos seis meses, pero que no competían (n = 3.249), y jugadores de fútbol (n = 1.412). Entre los jugadores de fútbol, 1.080 competían a nivel local, 165 a nivel regional y 167 a nivel nacional. El cuestionario online anónimo contenía, además de preguntas sociodemográficas, de nivel de actividad física (PAQ-A) y de competición deportiva, dos cuestionarios validados, el KIDSCREEN-52 de calidad de vida y el PSQI de calidad de sueño.&lt;br /&gt;Los resultados mostraron que los niveles de actividad física se asociaron positivamente con una mejor calidad de vida y calidad de sueño en adolescentes, aunque se especula que esta asociación podría estar mediada por el sexo y la participación en competiciones deportivas. Se ha observado que la ausencia de competición deportiva puede afectar negativamente la percepción de la salud física y psicosocial, lo que sugiere que la competición afecta no solo al rendimiento deportivo, sino también a la salud general de los adolescentes. Los futbolistas de niveles de competición más altos mostraron en general mejores resultados en calidad de vida y calidad de sueño, con menores porcentajes de malos dormidores en los que competían a mayor nivel.&lt;br /&gt;El sexo desempeña un papel importante en la valoración de la relación entre los niveles de competición deportiva, la calidad del sueño y la calidad de vida, siendo las chicas las que reportaron significativamente peores resultados a excepción de los dominios sociales donde no se observan diferencias. En relación a la edad, se observó un deterioro progresivo en la calidad de vida y del sueño a medida que aumenta la edad. Este patrón es consistente en chicos y chicas, pero resulta más marcado en las chicas, especialmente en dimensiones como el bienestar físico, emocional y el entorno escolar. Además, los indicadores de calidad del sueño empeoraron significativamente en los grupos de mayor edad. Esto que resalta la necesidad de considerar diferencias de sexo y edad al diseñar programas de promoción del bienestar en adolescentes deportistas.&lt;br /&gt;En nuestros resultados, para ambos sexos, la ausencia de competición deportiva afectó&lt;br /&gt;negativamente la percepción de salud física y psicosocial en relación a los que sí&lt;br /&gt;competían.&lt;br /&gt;En conclusión, los adolescentes que practican futbol competitivo presentan una mejor calidad de sueño y calidad de vida en comparación con aquellos que son físicamente inactivos o que practican deporte sin competir, destacando que los futbolistas de niveles competitivos más altos en general reportan una mejor calidad de sueño y calidad de vida, y este efecto positivo se mantiene independientemente del sexo.&lt;br /&gt;</abstract>
</record>

</records>
</xml>