Abstract: Las primeras evidencias de mamíferos modernos con saliva venenosa se encuentran en las musarañas (Soricidae) de los yacimientos del Pleistoceno Inferior de Atapuerca (Burgos). A lo largo de una secuencia estratigráfica que abarca parte de tres niveles (TD4, TD5 y TD6) del yacimiento de Gran Dolina se pueden observar cambios en las asociaciones de las especies de mamíferos. Esto permite deducir cambios en las asociaciones de hábitats, por lo que se pueden inferir cambios paleoambientales. También se observa que hay variaciones en la forma y tamaño de los soricinos a lo largo de la secuencia ya que son sensibles a los cambios ambientales. El esmalte de los dientes de esta subfamilia de musarañas tiene una estructura compleja y contiene altas proporciones de hierro.