<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<xml>
<records>
<record>
  <contributors>
    <authors>
      <author>Samper Villagrasa, María Pilar</author>
    </authors>
  </contributors>
  <titles>
    <title/>
    <secondary-title/>
  </titles>
  <doi/>
  <pages/>
  <volume/>
  <number/>
  <dates>
    <year>2012</year>
    <pub-dates>
      <date>2012-2013</date>
    </pub-dates>
  </dates>
  <abstract>Los recién nacidos sanos, aunque no presenten ningún problema, requieren una serie de cuidados y procedimientos más o menos rutinarios, y una valoración cuidadosa de su estado general y de la correcta instauración de la alimentación. La Nutrición del prematuro es uno de los aspectos más importantes en su cuidado, ya que influye directamente en la disminución de la morbilidad (enfermedad) y la mortalidad de estos niños. La nutrición del prematuro procura obtener un crecimiento y depósitos de nutrientes similar al intrauterino, sin provocar enfermedad relacionada con la alimentación, promover un desarrollo neurológico y cognitivo normal y una vida saludable como adulto.</abstract>
</record>

</records>
</xml>