<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<xml>
<records>
<record>
  <contributors>
    <authors>
      <author>González Ordobás, María Josefa</author>
    </authors>
  </contributors>
  <titles>
    <title/>
    <secondary-title/>
  </titles>
  <doi/>
  <pages/>
  <volume/>
  <number/>
  <dates>
    <year>2010</year>
    <pub-dates>
      <date>2010-2011</date>
    </pub-dates>
  </dates>
  <abstract>La ciudad y, por tanto, el urbanismo es una ocupación y preocupación política. El poder público a través de la canalización técnico-jurídica de su pensamiento urbanísitico apuesta por el urbanismo igual en sociedades democraticas que en autoritarias como instrumento capaz de garantizar la paz social mediante la distribución espacial y el control de los asentamientos humanos. Perfilado cada vez más como un conjunto de medidas pretendidamente formales y neutras de cara a la legitimación de su constante presencia, las decisiones urbanísticas encierran, en realidad, un componente profundamente político y moral como corresponde a su propósito de proyectas códigos civilizadores sobre la ciudad, o, lo que es igual, la sociedad.</abstract>
</record>

</records>
</xml>