<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<xml>
<records>
<record>
  <contributors>
    <authors>
      <author>Rojo Pueyo, Sofía</author>
      <author>Arce Oliva, Ernesto</author>
    </authors>
  </contributors>
  <titles>
    <title/>
    <secondary-title/>
  </titles>
  <doi/>
  <pages/>
  <volume/>
  <number/>
  <dates>
    <year>2016</year>
    <pub-dates>
      <date>2016</date>
    </pub-dates>
  </dates>
  <abstract>El retablo expositor es una modalidad de retablo de gran éxito en Aragón desde su aparición en el retablo mayor de la Seo de Zaragoza a finales del siglo XV, alcanzando su momento de esplendor en el transcurso del siglo siguiente. Retablos expositores presiden algunos de los templos aragoneses más importantes, como la Catedral-Basílica del Pilar, la Catedral del Salvador de Zaragoza o la Catedral de Barbastro, pero también templos de menor entidad, como la iglesia parroquial de Santa María de Tauste. Prestando especial atención a estos cuatro ejemplares, el trabajo analiza la presencia y la función eucarística del óculo expositor en Aragón a partir de la aún escasa bibliografía que proporciona alguna información o consideración de interés sobre el tema. De momento no está claro si la incorporación del óculo se debe a un privilegio otorgado por el Papa Luna a los templos aragoneses o simplemente a una moda, que, vinculada a un uso litúrgico, servía para la custodia y devoción del Santísimo. Se formalizó así una novedad unida a una capilla-sagrario oculta tras el altar que con el paso del tiempo cayó en desuso, quedando hoy el óculo como simple testimonio del antiguo ceremonial eucarístico aragonés salvo en retablos y oratorios del Opus Dei.</abstract>
</record>

</records>
</xml>