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      <author>Pérez La Roda, Verónica</author>
      <author>Sosa Misuraca, Cecilia</author>
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    <year>2016</year>
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      <date>2016</date>
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  <abstract>A consecuencia de la preocupación social sobre el maltrato animal muchos países han cambiado su legislación para proteger a los animales. España, específicamente, modificó el artículo 337 del Código Penal, aumentando las condenas e incluyendo nuevos tipos de maltrato y  especies de animales que antes estaban desprotegidas.  Debido a ello, la demanda de los servicios de veterinarios forenses como peritos en casos de maltrato animal ha aumentado y consecuentemente, la necesidad de una formación forense especializada de los veterinarios para llevar a cabo esta labor de forma satisfactoria. El papel del veterinario como perito forense consiste en determinar si ha habido o no maltrato animal mediante la recolección y procesado de pruebas de la escena del crimen, el examen post-mortem del animal y la elaboración de un informe en el que se expondrá todas las pruebas halladas y resultados, la causa de las lesiones o de la muerte y si ha habido o no intencionalidad. Además, el papel del veterinario en este ámbito también engloba denunciar si sospecha que algún cliente está maltratando a su mascota, evitando así el sufrimiento del animal y pudiendo evitar el maltrato doméstico o infantil, ya que muchos estudios demuestran la correlación entre ambos. Finalmente, también es labor del veterinario educar a los clientes y promover el avance de la ciencia forense veterinaria mediante la publicación de bibliografía.</abstract>
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