<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<references>
<reference>
  <a1>Ruiz Martínez, Audberto</a1>
  <a2>García García, José Joaquín</a2>
  <t1>Fisiopatología de la esclerosis lateral amiotrófica</t1>
  <t2/>
  <sn/>
  <op/>
  <vo/>
  <ab>La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a la motoneurona superior e inferior, mostrando una gran variedad clínica. Un 10% de los casos son heredados de forma autosómica dominante, siendo, de estos, un 20% a causa de la mutación en superóxido dismutasa (SOD), y un 40% en el gen C9ORF72. La patogénesis de la ELA todavía sigue siendo poco clara. En esta revisión bibliográfica se ha encontrado que los principales mecanismos implicados son: el estrés oxidativo por la mutación en SOD1 observado en varios tejidos, lo que sugiere que la ELA es una enfermedad multisistémica y no sólo del tejido neuronal aunque este sea más sensible; la excitotoxicidad, por la disminución en la capacidad mitocondrial de amortiguar el calcio y la disfunción del receptor EAAT2 por la mutación de SOD; la afectación del ARN y el ADN neuronal por las mutaciones en los genes TDP43 y FUS/TLS presentes en la ELA; la disfunción mitocondrial con afectación del transporte axonal y de la producción de energía en lugares críticos, por la mutación de SOD1, repercutiendo en una axonopatía distal progresiva; la neuroinflamación, por activación de macrófagos y que cursa con elevación de marcadores de inflamación (proteína C reactiva (PCR), IL-6, IL-13, MCP-1); la autoinmunidad por anticuerpos IgG contra la membrana presináptica de las neuronas motoras; y, la alteración del metabolismo energético con hipermetabolismo. Todos estos mecanismos contribuyen a la degeneración y a la vulnerabilidad celular, en especial de las neuronas motoras. Respecto a los biomarcadores de esta enfermedad, se ha hallado el Nogo-A como marcador del daño muscular esquelético y del daño en la piel producido en la ELA, el MMP-9. Aunque en estas últimas décadas ha habido grandes avances en la comprensión de la fisiopatología de la ELA, todavía queda mucho por entender. Todas estas hipótesis pueden contribuir a proporcionar más evidencias de los mecanismos fisiopatológicos de esta enfermedad y llegar a mejorar la acuciante necesidad que hay actualmente por un diagnóstico precoz y un tratamiento más eficaz.</ab>
  <la>spa</la>
  <k1/>
  <pb>Universidad de Zaragoza</pb>
  <pp>Zaragoza</pp>
  <yr>2016</yr>
  <ed/>
  <ul>http://zaguan.unizar.es/record/57521/files/TAZ-TFG-2016-1323.pdf;
	</ul>
  <no>Imported from Invenio.</no>
</reference>

</references>