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      <author>Monteagudo Moreno, Laura</author>
      <author>Escolar Castellón, Juan de Dios</author>
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    <title>Estudio anatómico de la fosa pterigopalatina y descripción de sus abordajes quirúrgicos.</title>
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    <year>2016</year>
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      <date>2016</date>
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  <abstract>Introducción:  La fosa pterigopalatina es un espacio en forma de pirámide invertida, que se encuentra localizada en la parte profunda y lateral de la cabeza. Comunica con varias cavidades (nasal, oral, orbitaria) y fosas (craneal media, infratemporal, pterigoidea). Contiene numerosos elementos vasculonerviosos. Los abordajes para alcanzar esta zona pueden ser internos (menos invasivos) o externos. Objetivo:  Realizar la disección de la fosa pterigopalatina a través de las fosas nasales; describiendo la forma de acceder a la misma y los elementos que alberga en su interior. Métodos:  El estudio anatómico de las seis fosas pterigopalatinas, embalsamadas, fue llevado a cabo en la sala de disección de la Universidad de Zaragoza. Resultados:  Se identifican numerosos elementos nerviosos: el nervio palatino anterior y el ganglio esfenopalatino al resecar la lámina vertical del hueso palatino; el nervio vidiano al fracturar el suelo del seno esfenoidal y la apófisis pterigoidea medial; el nervio maxilar superior penetrando por el agujero redondo mayor y situado lateralmente y paralelo al nervio vidiano; el nervio infraorbitario al resecar la pared lateral y superior del seno maxilar. Se localiza la arteria maxilar interna en el compartimento anterior, al retirar la pared medial y posterior del seno maxilar. Esta arteria es muy tortuosa, está rodeada por un volumen variable de grasa y da muchas ramas (arteria esfenopalatina, arteria descendente anterior y arteria infraorbitaria, entre otras). Se demuestran el nervio palatino anterior y posterior en la cavidad oral. Conclusión:  No se localiza el agujero esfenopalatino en ningún espécimen al retirar la mucosa nasal. Existe una gran dificultad para identificar los ramos sensitivos que llegan al ganglio pterigopalatino. Para localizar y disecar las estructuras vasculares, hay que fracturar la pared posterior del seno maxilar y eliminar la grasa. Por todo ello, debería ampliarse el estudio anatómico a un mayor número de cadáveres.</abstract>
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