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        <year>2017</year>
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    <abstract>La Revolución Industrial inglesa es uno de los procesos más importantes de la historia contemporánea y que tuvo como resultado una paulatina pero profunda serie de cambios a todos los niveles. Las innovaciones tecnológicas posibilitaron la introducción de maquinaria –que sustituyó al hombre− y dieron lugar a la aparición del mundo fabril además de la consolidación del capitalismo industrial. Ante tales trasformaciones, desde finales del XVIII la masa obrera comenzó a tomar conciencia de su paupérrima situación y a rechazarla; primero mediante el tradeunionismo con demandas laborales, luego con el ludismo a través de la destrucción de máquinas (con más carga moral y organizativa de la que pudiera parecer) y ya en 1838 con el cartismo, reivindicando además de las laborales mejoras políticas. A pesar de la corta duración de la aventura cartista –una década−, su significación histórica como movimiento innovador que supo conciliar lo laboral y lo político es innegable.</abstract>
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