<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<articles>
<article xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink/">
  <front>
    <article-meta>
      <title-group>
        <article-title/>
      </title-group>
      <contrib-group>
        <contrib contrib-type="author">
          <name>
            <surname>Berdún Chéliz</surname>
            <given-names>Pilar</given-names>
          </name>
        </contrib>
      </contrib-group>
      <pub-date pub-type="pub">
        <year>2018</year>
      </pub-date>
      <self-uri xlink:href="http://zaguan.unizar.es/record/69493"/>
      <self-uri xlink:href="http://zaguan.unizar.es/record/69493/files/TAZ-TFG-2018-275.pdf"/>
    </article-meta>
    <abstract>Desde el punto de vista de América Latina y Caribe, y con la ayuda de las bases de datos del WITS y UNCTAD con datos desde la década de los 90 hasta 2016, trataremos la relación comercial con Asia Oriental y Pacífico, que desde el inicio del siglo XXI, ha pasado a tener una gran importancia cuantitativa y cualitativa. Asia Oriental y Pacífico se ha convertido en el segundo destino más importante para sus exportaciones, solo por detrás de América del Norte, y asimismo se ha posicionado como el segundo proveedor más importante en América Latina y Caribe. Todo esto con China como principal protagonista por parte de la zona asiática y Brasil, México y Chile por la latinoamericana. Esta relación comercial está caracterizada por ser un comercio interindustrial, en el que las exportaciones de América Latina y Caribe están muy concentradas en materias primas, mientras que las exportaciones de Asia Oriental y Pacífico son casi todo manufacturas. Esta concentración en pocos productos ocasiona para América Latina y Caribe un problema que deberá solucionar para ser más competitivo.</abstract>
  </front>
  <article-type>TAZ</article-type>
</article>

</articles>