Resumen: Tradicionalmente las plaquetas han sido consideradas uno de los elementos clave en los procesos de hemostasia primaria y trombosis. Sin embargo, desde hace algunos años se conoce y estudia el papel que juegan estas células en el desarrollo, crecimiento y extensión tumoral. El objetivo de este trabajo ha sido revisar la evidencia científica disponible que investigue las relaciones entre las plaquetas y las células tumorales, así como la posible aplicación clínica que esta interacción podría tener en el diagnóstico y tratamiento oncológico. Las plaquetas promueven el desarrollo de los tumores estimulando la angiogénesis, la inducción de la transición epitelio-mesenquimal en las células tumorales, la migración transendotelial, y confiriendo protección a las células tumorales circulantes frente a la acción citolítica de las células NK, lo que contribuye a la formación de metástasis. A su vez, las células tumorales inducen aumento del número de plaquetas (trombocitosis), así como la agregación y activación plaquetaria mediante la secreción de diversos mediadores, y transfieren biomoléculas del tumor a las plaquetas modificando así su contenido de ARN y proteínas. Estos cambios en el perfil de ARN y de proteínas plaquetarias han demostrado ser útiles para la detección precoz de diferentes tumores así como para evaluar la respuesta al tratamiento quimioterápico, de forma que se ha propuesto que las plaquetas podrían ser una nueva forma de biopsia líquida. Existen numerosas evidencias a nivel preclínico y clínico de que los fármacos antiplaquetarios ejercen un efecto antitumoral. De todos ellos, el ácido acetilsalicílico (aspirina) es el más estudiado, observándose que disminuye, incluso a dosis bajas como las utilizadas en prevención cardiovascular, la incidencia y mortalidad de distintos tipos de cáncer, especialmente del tracto gastrointestinal. Además, el uso de aspirina en pacientes oncológicos se ha asociado con un descenso en el número de metástasis. A pesar de las evidencias que avalan el uso de la terapia antiplaquetaria en pacientes oncológicos quedan todavía muchas cuestiones por definir, como el tipo de droga, la dosis, y duración óptimos así como el tipo de paciente y tumor candidato idóneos.