Resumen: La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune, crónica y sistémica que puede cursar con destrucción progresiva del cartílago articular y erosiones óseas. Antiguamente, la AR tenía un pronóstico sombrío debido a las limitadas, y poco eficaces, opciones terapéuticas de las que se disponía. Esta situación mejoró con la introducción de los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME), principalmente con el metotrexato. A pesar de ello, seguía habiendo un importante número de pacientes sin remisión clínica y, por lo tanto, se necesitaba ampliar el arsenal farmacológico. De este modo, los avances en el conocimiento de la inmunopatología han permitido el desarrollo de fármacos biológicos que actúan sobre nuevas dianas terapéuticas: antagonistas del factor de necrosis tumoral (infliximab, adalimumab, etanercept, certolizumab y golimumab); anticuerpo monoclonal anti-CD20 (rituximab); inhibidor del receptor de la interleucina (IL)-6 (tocilizumab) y bloqueador de la estimulación de linfocitos T (abatacept). Estos fármacos biológicos han demostrado una gran eficacia combinados con metotrexato, aunque tocilizumab está aprobado en monoterapia. Actualmente, se está investigando la utilidad de nuevos tratamientos en esta enfermedad: el sistema JAK/STAT de fosforilación (tofacitinib, barictinib y, en proceso de estudio, filgotinib y ABT-494), la inhibición de la IL-17 (secukinumab, brodalumab e ixekizumab), la inhibición de la fosfodiesterasa 4 (apremilast), el anticuerpo monoclonal antagonista del factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos (mavrilimumab), los antagonistas de la IL6 (clazakizumab, sirukumab y sarilumab) y la inhibición de la granzima A. El motivo de esta revisión bibliográfica es informar sobre los cambios acaecidos en el tratamiento de la artritis reumatoide, las consideraciones a tener en cuenta de los FAME, tanto sintéticos como biológicos, y las nuevas terapias, en fase de estudio, que podrían ser relevantes para tratar esta enfermedad. Para ello, se consultaron bases de datos, revistas, guías clínicas y páginas de interés en internet necesarias para completar la información revisada.