Resumen: La rotura del ligamento cruzado craneal (LCCr), es una de las principales causas de cojera del miembro posterior en la especie canina. Su ruptura produce inestabilidad articular a corto plazo y daño meniscal y aparición de osteoartritis a medio y largo plazo. A pesar de las distintas teorías barajadas hasta ahora, no se ha llegado a entender aún la patogénesis de esta enfermedad. El diagnóstico de la ruptura del LCCr debe realizarse ante su sospecha, tras ver al paciente y tras realizar la anamnesis completa. Se debe de comprobar el adelantamiento tibial como signo positivo ante los test de manipulación articular. A continuación, se deben realizar distintas proyecciones radiográficas para valorar ambos miembros. Durante la última mitad del siglo pasado hasta la actualidad, se han descrito numerosas técnicas para la resolución quirúrgica de la patología. Estas técnicas se pueden clasificar en tres grupos, siendo el grupo más importante en la actualidad el de osteotomías y ostectomías tibiales. La elección de la cirugía más adecuada depende de las características y riesgos que presente el paciente, del coste económico y de la opinión y experiencia del cirujano.