Resumen: La aplicación de un protocolo de caracterización hidromorfológica como este es un aspecto fundamental de cara a una gestión y ordenación del territorio adecuada y sostenible. El objetivo es el de conseguir un equilibrio entre la población que habita un territorio y la utilización de los recursos hídricos, sin llegar a un deterioro de los ríos. Por ello la importancia de este protocolo oficial, que permite realizar un control sobre las masas de agua, detectando las posibles alteraciones antrópicas y tratando de poner soluciones para llegar a un equilibrio. Para ello se estudia a lo largo del trabajo el régimen de caudales, la continuidad del río y las condiciones morfológicas del cauce de la masa 301, correspondiente al río Arba de Biel en su tramo desde la localidad del El Frago hasta su desembocadura en el Arba de Luesia en Ejea de los Caballeros. Acciones antrópicas como los dragados, extracciones de áridos y los desvíos y canalizaciones del cauce en el pasado han conducido al deterioro de esta masa.