Resumen: Japón tras la Segunda Guerra Mundial era un país derrotado y arruinado material y moralmente. Con la firma de su rendición y la aceptación de la Declaración de Potsdam, el país se vio ocupado por los Estados Unidos bajo las órdenes del general MacArthur. En consecuencia, Japón experimentó un intenso proceso de desmilitarización y democratización a través de reformas políticas y sociales con el objetivo prioritario de dejar atrás todo rastro de militarismo. Tras siete años de ocupación pacífica Japón, en el contexto de la Guerra Fría, firmaba la paz con el Tratado de San Francisco y recuperaba su soberanía como una nueva nación occidentalizada que aspiraba a ser una potencia económica mundial. Después del éxito de la ocupación un nuevo pueblo japonés, gracias a su voluntad de resurgir, se encaminaba a convertirse en una de las sociedades más notables de los tiempos modernos.