Resumen: Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) las imágenes publicadas en los periódicos eran solo ilustrativas, mostrando una contienda que respondía a una visión estética. La Guerra Civil (1936-39) española marcó un antes y un después en la historia de la fotografía bélica y del fotoperiodismo. La comercialización y miniaturización de las cámaras fotográficas, como la pionera Ermanox (1924), Rolleiflex (1929), Leica (1925) o la Contax (1932), proporcionaron al fotógrafo la posibilidad de desplazarse al frente del conflicto. La batalla española fue conocida con el sobrenombre de “Guerra de tinta”, convirtiéndose en el primer enfrentamiento mundialmente cubierto por los medios. Un gran número de fotógrafos extranjeros se trasladaron a España para dar constancia de la resistencia del pueblo ante la lucha fascista. Su mirada y forma de ver ha quedado registrada en nuestra memoria colectiva construyendo la imagen que hoy en día tenemos de la contienda fratricida