Resumen: La dermatitis atópica es una dermatopatía de gran importancia en la especie canina por la frecuencia de presentación. Una vez que debuta en el paciente, sabemos que le va a acompañar durante toda su vida en forma de proceso inflamatorio crónico con diferentes grados de prurito y lesiones cutáneas. El abordaje terapéutico es complejo ya que se deben tener en cuenta diferentes factores como la alimentación, el hábitat del animal, la estación del año, la edad y la raza del paciente, o la forma clínica. El éxito del control de la dermatitis atópica canina se considera un verdadero arte clínico porque será el resultado de una combinación de terapia tópica y sistémica muy adaptada a cada uno de los individuos y sus circunstancias ambientales. En los últimos años se ha investigado en el desarrollo de nuevas moléculas, como es el caso de oclacitinib, un inhibidor selectivo de las JAK o el lokivetmab que es un tratamiento monoclonal. Estas moléculas suponen una alternativa con muchas ventajas frente a los corticosteroides, que han sido las drogas base de la terapia para la mayoría de los pacientes hasta hace escasos años.