Resumen: Uno de los sistemas más importantes en el caballo es el musculoesquelético, por ser una especie seleccionada para desarrollar actividades que requieren un alto compromiso muscular. Por tanto, cualquier afección de este sistema supondrá una disminución en el rendimiento del animal. Entre las afecciones musculares, la rabdomiolisis de esfuerzo es una de las que presenta mayor incidencia. Esta patología cursa con intenso dolor, interrumpiendo el desempeño atlético del caballo. Aunque el desencadenante es el ejercicio, el origen del cuadro puede ser intrínseco del músculo a causa de una base genética, cursando con episodios recurrentes. Estas patologías, englobadas como rabdomiolisis crónicas asociadas al ejercicio, se incluyen la rabdomiolisis recurrente del ejercicio (RRE), la miopatía por almacenamiento de polisacáridos (MAPS) tipo 1 y 2, la miopatía miofibrilar, la hipertermia maligna y la rabdomiolisis crónica idiopática. En todos los casos se sospecha de una base genética pero no en todas ellas ha podido esclarecerse la alteración causante con exactitud. La incidencia de estas patologías es variable, siendo las más altas las de RRE y MAPS en el Pura Sangre Inglés y en el Cuarto de Milla, respectivamente. Al estar causadas por una alteración intrínseca del músculo, no existe un tratamiento curativo más allá de paliar los síntomas cuando sucede un episodio. Sin embargo, existen medidas profilácticas que pueden incluir el uso de ciertos fármacos pero que deben basarse sobre todo en el correcto manejo nutricional y del ejercicio. La descripción de las rabdomiolisis crónicas de esfuerzo se remonta a décadas atrás pero el avance en su conocimiento ha sido escaso, pues todavía no se ha descubierto la etiopatogenia de algunas de ellas e incluso comienzan a aparecer subtipos de las mismas, mostrando una vez más que los efectos secundarios de una constante selección genética siempre irán un paso por delante de la medicina.