Resumen: En la actualidad, vivimos inmersos en un cambio generacional en el que la población envejecida está formando uno de los colectivos actuales mayoritarios. Desde principios de siglo XX, gracias a los avances tecnológicos y la mejora en el ámbito de la medicina, la esperanza de vida de las personas ha aumentado, mientras que la tasa de natalidad disminuye, lo que ha provocado un envejecimiento demográfico. España será en 2060 el segundo país con mayor esperanza de vida, sin embargo, no le hemos dado la importancia que se merece este tipo de alojamiento colectivo. La arquitectura española debe de empezar a involucrarse en el diseño de espacios que favorezcan una vejez digna y esforzarse por mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Desde hace años, la residencia para mayores ha sido un tema presente en nuestra disciplina, pero manteniéndose en un segundo plano y con una noción muy específica de esta tipología, dando soluciones destinadas a personas dependientes y no favoreciendo un envejecimiento activo. Mediante este estudio, se pretende analizar las diversas estrategias para el nuevo habitar, es decir, para las viviendas sociales destinadas a la tercera edad que han ido surgiendo en España a lo largo de este siglo XXI. Estas estrategias son estudiadas a tres escalas distintas que se centran en el ámbito urbano, el de relación y el habitacional. Una investigación que analiza los diferentes mecanismos arquitectónicos mediante los que se puede conseguir establecer diferentes grados de intimidad e independencia para las personas mayores, a la vez que se fomentan las relaciones sociales entre ellos. Un tema común, la vejez, pero cuyo proceso no afecta por igual a los diferentes usuarios, y por tanto debería estar relacionada con la arquitectura y el diseño universal.