Resumen: Entre los siglos XII y XIV en Europa Occidental, incidiendo en el actual sur francés y en el noreste de la Península Ibérica, se da un culto cristiano ajeno a la ortodoxia católica, el denominado catarismo. Considerado un movimiento de fe herética, será perseguido hasta su desaparición. La participación de la Iglesia y de los estados de la época en la desaparición de este movimiento fue tanto intereses religiosos como materiales, intentó conseguir como fin último un único movimiento ortodoxo con el que se vieran beneficiadas todas las élites, tanto civiles como eclesiásticas, y consiguieran mantener el orden social de la época. Dada la cercanía y conexiones de estos territorios con la Corona de Aragón, el movimiento cátaro se extendió hasta sus poblaciones prácticamente desde sus comienzos, por lo que los territorios aragoneses tuvieron mucho que ver en el desarrollo, pervivencia y, finalmente, la desaparición del catarismo.