Resumen: La vejez se asocia a la pérdida, dado que se ven mermadas las capacidades y se da el fallecimiento de personas queridas. Esta etapa estará unida al duelo, el cual, si se elabora de forma adaptativa, será normal. Pero si se ve truncado puede desencadenar en un duelo complicado. Actualmente se conocen una serie de factores de riesgo y predictores que pueden alertar precozmente. La detección es crucial porque genera múltiples repercusiones e incrementa el coste sanitario. Los objetivos de este trabajo han sido el protocolizar las pautas de actuación para la detección precoz del duelo complicado en el paciente geriátrico; y establecer un referente para orientar la toma de decisiones clínicas respecto del duelo complicado, basadas en recomendaciones sustentadas en la mejor evidencia disponible. Se realizó un protocolo de detección y actuación para personas mayores a 65 años con pérdida reciente menor a 2 años, de familiares directos; y en personas mayores a 65 años con sintomatología de duelo sin pérdida reciente de familiares directos. La herramienta de detección del duelo complicado será el cuestionario Prolonged Grief 13 (PG-13). Se ha establecido una selección de intervenciones para el riesgo de duelo complicado o instaurado. Como conclusión podemos decir, que se ha conseguido protocolizar la detección y actuación en caso de duelo complicado en el paciente geriátrico; y se ha conseguido dar visibilidad al problema de salud.