Resumen: Los trastornos de la conducta alimentaria son uno de los problemas de salud pública más graves de nuestros días, tanto por su prevalencia, como por su dificultad y cronicidad. Conllevan un importante deterioro físico, psíquico y social, afectando al desempeño de los usuarios. Partiendo de esta premisa, el contexto de atención de estos trastornos debe realizarse en un espacio multidisciplinario que incluya la terapia ocupacional. El objetivo principal de esta revisión ha sido analizar las características que debe incorporar un programa de terapia ocupacional para trastornos de la conducta alimentaria. Como objetivo secundario, se ha planteado determinar el efecto que tiene el trastorno en las áreas ocupacionales, para justificar la implementación del programa de terapia ocupacional. Por último, se ha propuesto determinar la presencia de esta figura en las Unidades de Trastorno de la Conducta Alimentaria de España. Se llevó a cabo una búsqueda sistemática de bibliografía y estudios científicos, y una entrevista a una terapeuta ocupacional. Los resultados obtenido parecen indicen que los programas de terapia ocupacional aumentan las autopercepciones positivas de los pacientes, consiguiendo disminuir la ansiedad y las conductas disfuncionales, y logrando finalmente una reestructuración ocupacional y reinserción en la sociedad. En contraposición, se ha concluido una escasa presencia de la disciplina en este ámbito.