Abstract: Introducción: el contacto piel con piel surge del método canguro, y consiste en la colocación del recién nacido desnudo en posición de decúbito ventral sobre el torso desnudo de la madre. Es conveniente que se inicie de la manera más temprana posible. Esta técnica tiene múltiples beneficios tanto para la madre como para su recién nacido: inicio precoz de la lactancia materna, termorregulación del bebé, reducción del nivel de ansiedad de la madre, etc. Es labor de la enfermería tanto la explicación de la técnica como la ayuda a la hora de realizarla, controlando que se lleve a cabo de la mejor manera posible y evitar riesgos innecesarios. Objetivo: detectar alteraciones en las necesidades básicas, según Virginia Henderson, en el caso clínico de una mujer separada de sus recién nacidos, para poder elaborar un plan de cuidados centrado en el contacto piel con piel. Metodología: se lleva a cabo una revisión bibliográfica con el fin de obtener información valida sobre el contacto piel con piel y sus beneficios, a través de artículos encontrados en el rango de años 2010-2017. El plan de cuidados se realiza a partir de las modificaciones de las 14 necesidades básicas de Virginia Henderson, y se lleva a cabo siguiendo la taxonomía NANDA-NOC-NIC. Conclusión principal: el contacto piel con piel es una técnica natural de la cual se ven beneficiados tanto la madre como el recién nacido. Aunque su realización no pueda llevarse a cabo en el post-parto inmediato, también puede hacerse en el puerperio, fortaleciendo el vínculo madre-hijo, reduciendo el estrés de la madre por la separación precoz, y ayudando a la implantación temprana de la lactancia materna.