Resumen: La parálisis cerebral infantil (PCI) es la causa más frecuente de discapacidad motora en edad pediátrica ya que, entre otras consecuencias, conlleva alteraciones óseas importantes a lo largo del crecimiento del niño. En clínica podemos observar que a menudo esta patología no solo afecta a la condición motora del niño, sino también a las habilidades cognitivas, sociales, comunicativas y por tanto, en las habilidades funcionales que permiten la participación del juego. Desde terapia ocupacional se usa el juego como herramienta fundamental en las intervenciones terapéuticas en pediatría, son muchos los autores que han descrito la importancia el juego en el niño para favorecer el desarrollo de habilidades. Partiendo de una búsqueda bibliográfica y posterior evaluación de un grupo de niños con PCI, se ha diseñado un programa para facilitar el desarrollo del juego cuando existe una diversidad funcional motora sin discapacidad intelectual. Mediante este programa se pretende favorecer los beneficios que aporta el juego en el niño en diversas áreas y evitar las dificultades que encontrarán si este no está presente en las etapas infantiles. Una limitación importante para la participación de estos niños es que hoy en día existen muchos juegos y juguetes en el mercado pero no están adaptados para niños con diversidad funcional. Uno de los medios que podemos emplear para facilitar la participación y desarrollo del juego en el niño son las tecnologías virtuales, cada día más presentes en todos los hogares.