Abstract: Los hongos fitopatógenos son los principales responsables del deterioro de los productos hortofrutícolas, acarreando grandes pérdidas económicas anuales en el sector agrícola. Para combatirlos se suelen emplear fungicidas químicos que además de no ser respetuosos con el medio ambiente pueden provocar graves problemas de salud. Además, se ha evidenciado que la eficacia de estos compuestos químicos se va reduciendo debido a la aparición de resistencias. Como alternativa o complemento a estos tratamientos en los últimos años está tomando especial relevancia el biocontrol, el cual se caracteriza por utilizar microorganismos o los compuestos sintetizados por ellos con la finalidad de mermar las poblaciones fúngicas y limitar su propagación. Entre estos microorganismos destaca el género Bacillus que además de producir metabolitos extracelulares con acción antifúngica también actúa mediante la producción de sustancias quelantes del hierro (sideróforos) y enzimas líticas (quitinasas, β-1,3-glucanasa, β-1,4-glucanasa). Por tanto, el objetivo de este trabajo ha sido estudiar la producción in vitro de sideróforos y enzimas en las cepas de Bacillus velezensis BUZ-14, I3 e I5. Además, se evaluó la capacidad de crecimiento de estas cepas en distintas frutas lo que facilitaría su acción inhibitoria, especialmente en postcosecha. La producción de sideróforos de BUZ-14, I3 e I5 fue superior a la detectada en el microorganismo control empleado (Pseudomonas fluorescens) y parece ser que éstos son del tipo hidroxamato, los cuales se caracterizan por ser estables, hidrofílicos y por poseer una alta afinidad por el hierro. La producción de enzimas líticas, sin embargo, no fue elevada y disminuyó con el tiempo de incubación. En los ensayos in vivo se observó que las cepas estudiadas no son capaces de crecer en las frutas ensayadas (uva, naranja y limón), debido a sus bajos pHs, y que incluso sufren un descenso en sus poblaciones iniciales en el caso de los cítricos. Sin embargo, parece ser que la concentración inicial de sustancias antifúngicas en los cultivos inhibió el desarrollo de las podredumbres por Botrytis cinerea y por Penicillium italicum en uva y naranja, respectivamente, mientras que no fue suficiente para evitar el crecimiento de Penicillium digitatum en limón.