Resumen: “La flauta mágica”, estrenada en Viena en septiembre del año 1791, es una de las óperas más célebres de la historia de la música, con Emanuel Schikaneder como autor del libreto, y Wolfgang Amadeus Mozart como autor de toda la composición musical. Se trata de una obra que mezcla el carácter popular de los cuentos infantiles con la dramatización tradicional del teatro vienés. En la misma, se interconectan numerosos aspectos pertenecientes al acervo filosófico humanos, tales como la eterna batalla entre el bien y el mal, mediante sus personajes buenos y malos, la búsqueda de la realización personal y espiritual, así como la implicación directa de las artes místicas y esotéricas. Por un lado, dichos misterios se llevan a escena a través de la influencia directa de los cuentos de hadas. Por otro, y como aparecerá posteriormente se verá a lo largo de este trabajo, es clara la presencia de ciertos atributos propios de la logia masónica. Precisamente por la complejidad de su contenido y por la densa carga simbólica que contiene, “La flauta mágica” es una obra que se puede analizar desde muchas perspectivas, por lo que se ha considerado pertinente tomarla como base para este trabajo. A partir de la selección de cuatro escenografías diferentes, se ha intentado explorar el papel que ha jugado o que puede jugar la Arquitectura en la representación de ese complejo mundo simbólico que se despliega tras la trama aparentemente de un simple cuento. Este trabajo, que lleva como título “La Arquitectura como escenario.El escenario como Arquitectura” explora precisamente en qué medida la Arquitectura contribuye a representar la esencia de la obra escrita, esto es, ¿se puede entender una obra de estas características independiente de los espacios que evoca? ¿Juega un papel esencial en la escenografía en la obra? Si se eliminan aquellas referencias arquitectónicas que aparecen en las escenografías clásicas y se sustituyen por otras más abstractas, que obvien dichas directrices, e incluso hagan caso omiso del elemento arquitectónico pensado para el desarrollo de la acción, ¿Cambia el significado y entendimiento de la obra en sí? En definitiva, ¿En qué medida puede la arquitectura construir el escenario adecuado para transmitir una serie de valores o cuánto puede llegar a ser deudor un escenario de la arquitectura?