Resumen: El presente trabajo se centra en la exposición de un caso clínico de neumotórax persistente, en el cual se realizó una pleurodesis con sangre autóloga (PSA). Para poder conocer el fundamento y la importancia de esta nueva alternativa terapéutica en medicina veterinaria, se llevó a cabo una revisión bibliográfica con el objetivo de dar a conocer las técnicas de las que se dispone para el diagnóstico y tratamiento del neumotórax.
Existen diferentes tipos de neumotórax que pueden ser clasificados en función de su etiología o fisiopatología. Atendiendo a la etiología puede ser clasificado en traumático, espontáneo o iatrogénico, y según la fisiopatología, en cerrado o abierto. Existe una variable del neumotórax denominada neumotórax a tensión, el cual provoca un colapso de los órganos intratorácicos debido a una fuga continuada de aire hacia la cavidad pleural, sin salida de este. Existen multitud de técnicas diagnósticas, destacando la toracocentesis, al ser una herramienta que permite tanto el diagnóstico como y tratamiento simultáneo del neumotórax, siendo de elección en pacientes críticos. La radiografía es una técnica relativamente simple de gran utilidad para el diagnóstico del neumotórax en pacientes estabilizados previamente, siendo la proyección lateral la que mayor sensibilidad aporta. Otras técnicas como la tomografía axial computerizada (TAC), permite un diagnóstico más preciso de las lesiones que provocan el neumotórax. Disponemos de distintas soluciones terapéuticas que seleccionaremos dependiendo del tipo de neumotórax y estado del paciente. Una técnica poco conocida y que ha resultado ser una alternativa viable para el tratamiento quirúrgico del neumotórax es la PSA. Aunque la cirugía se considera el tratamiento de elección para la fuga aérea persistente (FAP), el uso de la PSA debe ser considerado cuando la cirugía no sea posible, ya que ha demostrado ser una técnica efectiva, rápida, segura, barata y sencilla.