Resumen: Las redes sociales se han establecido como el mayor medio de transmisión de información a nivel mundial, prueba de ello es que más de la mitad de la población (52% - 4.000 millones de personas) las utilice. La información sobre medioambiente también ha encontrado su hueco entre estas telas de araña; en Twitter, en concreto, ya que está especialmente vinculado a un uso profesional y, sobre todo, periodístico. Los hacedores de este espacio son los principales emisores de la información ambiental: los medios de comunicación, los/las periodistas a título personal, los/las divulgadores, las organizaciones no gubernamentales y los/las influencers. Las catástrofes medioambientales ya son retransmitidas por dichas plataformas antes incluso de que los medios de comunicación hagan lo propio. Son la rapidez inherente a las redes sociales y la difusión obtenida en ellas las que confieren a estos sucesos la relevancia suficiente para abrir los informativos de los medios tradicionales. Así sucedió en el caso de la catástrofe medioambiental del Mar Menor.