Abstract: Un sistema ideal de administración de fármacos oculares sería el que permitiese una facilidad de fabricación, la capacidad de autoadministración del paciente, que alcanzase la zona ocular específica requerida con la concentración deseada y durante los periodos de tiempo requeridos y, por último, los mínimos efectos secundarios sistémicos que permitan la comodidad, seguridad y cumplimiento del paciente. Una manera de conseguir un sistema de administración de fármacos de estas características es mediante una formulación adecuada del fármaco, que en última instancia pretende mejorar la biodisponibilidad ocular del mismo. Los esfuerzos para mejorar la biodisponibilidad ocular se han centrado principalmente en prolongar la permanencia del fármaco en la superficie ocular. Una de las estrategias para conseguirlo consiste en el uso de agentes espesantes, polímeros mucoadhesivos y componentes gelificantes in situ, aunque en proporciones relativamente bajas para evitar una sensación pegajosa durante el parpadeo y la visión borrosa. También hablaremos de otras técnicas como la impresión molecular o el uso de nanopartículas.