Resumen: La división de las administraciones de Oriente y Occidente en 395 condujo a los sucesores de Teodosio I a establecer normas imperiales que regularan el empleo del griego a efectos oficiales, a partir de algunos precedentes del siglo III. No obstante, las medidas de 397 y 439 preveían que el latín fuera la lengua de uso preferente en los procesos judiciales y en los documentos de valor jurídico, en tanto que el griego quedaba reservado a las sentencias, los negocios entre particulares y las acciones testamentarias. Idioma: Español Año: 2019 Publicado en: Florentia Iliberritana 30 (2019), 245-265 ISSN: 1131-8848 Financiación: info:eu-repo/grantAgreement/ES/DGA/Hiberus Financiación: info:eu-repo/grantAgreement/ES/MINECO/HAR2016-77003-P Tipo y forma: Artículo (Versión definitiva) Área (Departamento): Área Historia Antigua (Dpto. Ciencias de la Antigüed.)