Abstract: Con el inicio de la crisis migratoria en el año 2015 cada vez más individuos se han visto forzados a huir de sus hogares por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas. Desde entonces, los Estados miembros han gestionado el flujo de los refugiados, solicitantes de asilo y protección internacional bajo las directrices de las normas nacionales e internacionales. El principio de no devolución recuerda a los Estados la obligación internacional de no devolver, retornar, expulsar o extraditar a un refugiado a su país de origen ni a otros en los que su vida o su libertad corran peligro. De ahí la necesidad de este trabajo de examinar la naturaleza y los riesgos de cuando debe o no puede un individuo ser expulsado de un Estado en virtud del Derecho de la Unión Europea o del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Por ello, a través del presente trabajo de investigación se analizará de manera analítica el derecho al asilo y el principio de no devolución, el cual se consolida como principal pilar sobre el que se sustentan los derechos de los refugiados.