Resumen: El abuso sexual infantil es un tipo de maltrato cuyo punto clave es la asimetría de poder entre agresor y víctima y la presencia de coacción. Incluye contacto físico o supone el uso del menor como objeto de estimulación sexual del agresor o de terceros. A través de esta revisión, pretendemos plasmar el contexto del abuso sexual infantil a nivel nacional y mundial, orientando al profesional en su deber de detección y notificación. Estos delitos son frecuentes, pero resultan infradiagnosticados al ser difíciles de detectar por su inespecificidad, la inexperiencia y las creencias erróneas de la sociedad. En este maltrato, el agresor más habitual es varón, y suele ser conocido por la víctima, mientras que son las niñas, las que tienen un mayor riesgo de sufrir abuso. Resaltan en frecuencia las víctimas de edades prepuberales. La comprensión de la epidemiología es crítica para realizar investigaciones significativas, revisar los protocolos de detección y actuación, y manejar los recursos existentes de forma pertinente. Se fomenta la realización de más estudios de calidad, y se recalca la importancia de la sospecha en entorno sanitario y social, y la realización de un screening de la situación socio-familiar del menor por el profesional.