Resumen: La Primera guerra mundial no solo fue famosa por las trincheras, el gas o los primeros tanques, también lo fue por el caso de desmoralización extrema que sufrieron las tropas de ambos bandos, y que a día de hoy no se ha vuelto a experimentar. Pero ¿qué causo estos efectos en la moral? ¿Las ofensivas, los asaltos inútiles, el nuevo armamento marcado por la revolución industrial? ¿Y que generó todo ello? No solo muerte y destrucción, sino heridos y enfermos mentales, deserciones, motines y hasta revoluciones. Antes del estallido de la guerra vemos una sociedad europea entusiasmada con la idea de una guerra, igual que los soldados en las movilizaciones de 1914, pero desde el inicio hasta 1918 la moral evolucionó igual que el conflicto. Hasta que el 11 de noviembre de 1918 se firma el armisticio y se produce la llegada de los veteranos y los heridos a casa donde tenían otra guerra que librar: la de ser comprendidos.