Resumen: En las últimas décadas, los tatuajes han experimentado un importante crecimiento en la sociedad, dejando de ser algo marginal o carcelario convirtiéndose en algo habitual. Las tintas empleadas en la realización de tatuajes son una mezcla de sustancias químicas, la mayoría componentes orgánicos, aunque también pueden contener elementos inorgánicos, que pueden suponer un riesgo para la salud una vez depositadas en las dermis, capa intermedia de la piel. Sorprendentemente, hay un escaso conocimiento e información sobre la composición de las mismas. Aunque hasta hace poco no había legislación para controlar la composición de las tintas empleadas en los tatuajes, en enero de 2022 entró en vigor el Reglamento 2020/2081 en el que se aplican restricciones especificas a determinados compuestos. En vista a todo ello, este trabajo tiene como principal objetivo ofrecer información sobre la composición de las tintas empleadas en los tatuajes mediante el análisis de tintas de diversos colores recogidas de diferentes gabitentes de Zaragoza. Para ello se han realizado ensayos de identificación de los componentes orgánicos no volátiles mediante UPLC-MS-QToF y de identificación de los elementos inorgánicos mediante ICP-MS. Una vez realizados los análisis y la evaluación de los resultados, se puede afirmar que hay presencia de sustancias orgánicas no volátiles, de las cuales gran número de ellas no se han podido identificar. En cuanto a los elementos inorgánicos, se ha detectado Zn, Al, Ti, Cu y Mo en las tintas. Por ello, se deben realizar controles más exhaustivos sobre las tintas que garanticen la seguridad de los individuos que deciden tatuarse.