Resumen: La oposición a proyectos mineros, protagonizada por movimientos sociales enraizados en comunidades originarias o campesinas, como sucede en el conflicto de Conga (Perú), presenta una especial dificultad para su análisis debido a la importancia de ceremonias en los que se consumen enteógenos, que sirven para contactar con los espíritus y facilitar la obtención de información, la realización de diagnósticos, la elaboración de pronósticos y el diseño de planes. Esta clase de movimientos sociales exigen análisis de carácter cultural que subrayen la brecha entre los contendientes, la cual también afecta a los propios marcos ideológicos y a los modelos teóricos que habitualmente usan los propios activistas y los investigadores. El articulo termina sugiriendo que el mapa de cuatro ontologías propuesto por Descola, en el que se establecen otras tantas relaciones entre lo humano y lo no humano, es muy útil para analizar los conflictos en términos de brechas ontológicas. Idioma: Español DOI: 10.5944/empiria.58.2023.37380 Año: 2023 Publicado en: Empiria (Madrid) 58 (2023), 53-73 ISSN: 1139-5737 Originalmente disponible en: Texto completo de la revista