Resumen: Las funciones ejecutivas son de vital importancia a lo largo de la vida de un ser humano, pero sobre todo durante la etapa de Infantil, es decir, el periodo que oscila entre los 0 y los 6 años. Estas se ven involucradas en nuestro día a día por lo que, afirmamos que son las responsables de que nosotros como personas, seamos capaces de planificar, organizar, tomar decisiones y adaptar nuestros comportamientos y sentimientos, entre otros. Durante los primeros años de nuestra vida es cuando, estas, al igual que nuestro propio cuerpo tanto físico como mental, están en pleno desarrollo, sin embargo, de la misma manera, se deben tener en cuenta y potenciarlas para así, conseguir un correcto crecimiento y la maduración integra de las futuras generaciones, tanto física como cognitivamente, involucrando y dando el lugar que merecen a las funciones ejecutivas. Para llegar al objetivo establecido del desarrollo de las funciones ejecutivas en el ámbito escolar es relevante la aplicación de una propuesta de intervención basada en el entrenamiento de las mismas, con la que busquemos la consecución del propósito establecido y sean perceptibles los resultados. Los resultados esperados van desde que el progreso de los pequeños sea visible con la finalización de la propuesta hasta que las funciones ejecutivas empiecen a ser importantes en el ámbito académico, las cual podemos aprovechar para desarrollar muchas otras enseñanzas y saberes.