Resumen: Era la tarde del 5 de junio de 1843 cuando el zaragozano Manuel Romeo, miliciano de la 4.ª compañía del 2.º batallón, se encontraba junto a otros compañeros en el café de las Delicias, sito en la calle Palomar, en el barrio de la Magdalena. Enfervorecidos de amor a la libertad y a su paladín –Espartero– se pusieron en pie, levantaron sus copas e hicieron un brindis por «Su Alteza el regente del reino». En ese momento vieron como «se incomodaron» otros clientes del café, sentados en una mesa cercana, quienes comenzaron a proferir voces JerÓnImo zurIta, 98 . PrImavera 2021: 65-87 Issn 0214-0993 «inclementes, alarmantes y criminales», llegando a exclamar, uno de ellos, un sonoro «me cago en Espartero». Los milicianos, al oír semejante afrenta contra su ídolo, inmediatamente echaron mano a los sables que colgaban de sus cintos y a punto estuvieron de «emprenderse unos con otros». La sangre no llegó al río, en ese momento, porque «reflexionando el Romeo» que «cualquier altercado podría ser causa para alterarse la tranquilidad pública» decidieron denunciar aquello ante la autoridad. Poco después, el juez mandó un piquete de Milicia Nacional al mencionado lugar con intención de atrapar al pequeño grupo de antiesparteristas, pero estos ya se habían retirado. Idioma: Español Año: 2021 Publicado en: Revista de historia Jerónimo Zurita 98 (2021), 65-87 ISSN: 0214-0993 Tipo y forma: Artículo (Versión definitiva)