Resumen: El fenotipo clásico de la HFHe se viene mostrando desde hace algunos años, como mucho más heterogéneo y menos agresivo que en años anteriores cuando no se disponía de un tratamiento hipolipemiante eficaz para estos sujetos y mostraban un riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular antes de los 55-60 años en más del 50% de los varones y en un 33% de las mujeres. El aumento de Lp(a) es un factor de riesgo independiente de calcificación tanto vascular como de la válvula aórtica en la población general que parece estar influyendo en la prevalencia actual de la EA en la HFHe. Entre los factores de riesgo de EA, y que se reflejan en nuestro estudio, se incluyen la edad y la hipercolesterolemia. En este sentido, las diferencias entre las válvulas de HFHe y controles, mostraron una clara relación con la edad. Específicamente, entre los casos de HFHe, se asoció una mayor velocidad aórtica máxima y mayor calcificación de las valvas de la válvula aórtica, con la concentración de cLDL sin tratamiento hipolipemiante, sugiriendo que el cLDL elevado a lo largo de la vida, jugaría un importante papel, considerado como factor de riesgo de arteriosclerosis. En segundo lugar, hemos profundizado en el estudio de las potenciales diferencias en el fenotipo que pudieran plantear el origen maternal o paternal de la mutación responsable de la HFHe. Se había sugerido que la hipercolesterolemia materna podría explicar algunas diferencias entre sujetos, de la misma manera que se explican en otras enfermedades monogénicas mediante la impronta genómica o bien por los factores ambientales que sufre la madre durante la gestación, como el tabaco y la dieta rica en grasas saturadas. Se había sugerido en algunos estudios un aumento del desarrollo de arteriosclerosis asociado a la hipercolesterolemia de origen materno. Sin embargo, nuestro estudio no mostró diferencias clínicas ni antropométricas dependiendo del origen parental de la hipercolesterolemia, ni el desarrollo posterior de comorbilidades como la enfermedad CV o DM. Por otro lado, hemos descrito las concentraciones de Lp(a) en las distintas hipercolesterolemias hereditarias, desde fenotipos más heterogéneos como se describen en mutaciones negativas, así como un fenotipo más severo, en el caso de las mutaciones patogénicas en LDLR, APOB o APOE. Además, en este último, analizamos el impacto del gen responsable de la HFHe en la concentración de Lp(a). Nuestro estudio también sugirió que la hipercolesterolemia grave, con altas concentraciones de cLDL muy elevadas desde el nacimiento, en pacientes ¿65 años con HFHe, no se asoció como un factor de riesgo principal al desarrollo de cataratas. Sin embargo, coincidimos con estudios previos sobre cataratas, en que la edad es el principal factor asociado al desarrollo de cataratas. La segunda aproximación ha sido analizar patologías que se han asociado de forma no consistente con el tratamiento hipolipemiante. En este sentido, en el análisis de los factores de riesgo asociados a la enfermedad valvular aórtica, el tratamiento con estatinas no demostró diferencias significativas con respecto al resto de HFHe. En aquellos pacientes en los que la enfermedad valvular ya se había establecido en sus fases iniciales, el tratamiento apenas previno la EA en fases más avanzadas de la enfermedad. Tampoco el tratamiento hipolipemiante con estatinas a altas dosis fue asociado al desarrollo de cataratas, en estos sujetos con HFHe, sugiriendo de nuevo el factor de edad, como factor de riesgo relevante para el desarrollo de cataratas. Por último, y para tener una visión holística de enfermedades que pudieran no haberse descrito previamente, estudiamos un gran grupo numeroso de familias con HFHe y un grupo de familias control, para demostrar las posibles diferencias en la mortalidad de los dos grupos entre todos los familiares de primer grado. El objetivo de este trabajo fue mostrar una actualización de las causas de muerte por enfermedad CV y no CV en HFHe en la era del tratamiento hipolipemiante. En este sentido, nuestro trabajo sugiere que la prevalencia de muerte por enfermedad CV ha disminuido durante estos años, que se había estimado anteriormente muy elevada con una esperanza de vida estimada entre 20 y 30 años menor que el resto de la población.
De manera adicional analizamos la mortalidad no CV no estudiada hasta el momento, con el propósito por un lado de comprobar si el tratamiento hipolipemiante podía influir en otras comorbilidades asociadas, y, por otro lado, explorar si la propia mutación responsable de la HFHe se relacionaba con otras causas de enfermedad, en el momento en que una mayor esperanza de vida de estos pacientes pudiera permitir aflorar patologías que podrían haber estado ocultas en presencia de una mortalidad cardiovascular precoz. Nuestro estudio muestra que la mortalidad no CV no mostró diferencias entre los sujetos con y sin HF, sin encontrar diferencias entre sexos.
El conjunto de patologías estudiadas y el amplio grupo de pacientes HFHe presentado, ha sido necesario para conocer en profundidad la repercusión de todo el conjunto de factores que han influido en los sujetos HFHe en los últimos años y que nos van a orientar en la medida de lo posible hacía una mejora terapéutica y una supuesta mejora en la calidad de vida, en vistas de una enfermedad menos agresiva en el futuro