Resumen: La prensa y la información son temas de rabiosa actualidad. En el mundo digital que vivimos, los bulos y las fake news corren como la pólvora y es muy difícil discernir lo real de lo ficticio. Gracias a esta potente arma, han caído figuras políticas e incluso partidos enteros, del mismo modo que otros han alcanzado la gloria. Hasta tal punto ha llegado la situación que el gobierno presidido por Pedro Sánchez ha propuesto una polémica ley de medios que busca garantizar la pluralidad informativa e independencia de la prensa, así como incrementar la transparencia de la misma obligando a informar a su audiencia sobre su financiación. Desde sus orígenes en el siglo XVII, el periodismo ha venido demostrando su potencial transformador en las sociedades. En un mundo sin redes sociales ni tertulias políticas, los periódicos eran la única fuente de información sobre lo que sucedía en palacio o en el Congreso de los Diputados, dependiendo del momento. Una vez más, me ha parecido interesante profundizar sobre el reflejo en prensa de un periodo histórico tan frenético como el Sexenio Democrático, al igual que hice con mi Trabajo Fin de Grado. En aquella ocasión me centré en la prensa nacional, radicada en Madrid, a partir del periódico de información La Correspondencia de España. Sin embargo, en este caso, he visto oportuno hacer un estudio de la prensa aragonesa, tomando como referencia el diario de opinión El Eco de Aragón.